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5.1.08

Ho, ho, ho..

Vale, ya se que no toca lo de reir en plan ballenato, pero no he podido resistirme!!! Hoy es uno de esos días raros en los que todo es posible, desde escuchar coros celestiales y campanas en el Carrefour hasta encontrarte un mercado medieval en tu ciudad sin comerlo ni beberlo...


Nosotros hace tiempo que tenemos los reyes un tanto difusos: hemos pasado por no regalarnos nada, regalarnos todos a todos o hacer una especie de amigo invisible, quizás presionados por tanto mensajito no tan subliminal. Lo cierto es que de pequeños la cosa era diferente... mi hermano y yo (al "peque" no lo incluyo porque los 13 años que nos llevamos han hecho que no vivamos las mismas cosas) nos íbamos a la cama superilusionados después de haber disfrutado la cabalgata (y algún que otro caramelazo) y nos levantábamos superalelados bajo la atenta mirada de la Super8 de mi padre que filmaba sin piedad nuestra cara de pasmo ante lo que se había convertido el comedor: trenes circulando por sus vías a todo chuchú, armarios de la Nancy, rotuladores y ceras de cincuentamil colores...


Nuestros padres nunca nos envolvieron los regalos; eso pasó a hacerse servir al ser más mayores. Por la noche el comedor era la habitación de siempre y por la mañana era otro mundo: todos nuestros juguetes estaban montados y en marcha. No había nada más mágico que ese momento y aunque de pequeños no pudiéramos valorar ese esfuerzo, he de decir con sinceridad que si mi salud me lo permite nunca olvidaré esa sensación especial.


Tampoco nos llevaban con ellos a "elegir" los juguetes... Mi madre y mis tías iban a una juguetería de la calle Tresols y entre ellas iban decidiendo "esto para la tuya, esto para el mío", así que lo recibido era una auténtica sorpresa. Salíamos a ver la cabalgata y al acabar de verla pasábamos por casa de la yaya, donde siempre habían dejado los reyes una cestita de caramelos (ojo, de los buenos: anises y demás...) y al día siguiente cuando los sentidos se habían llenado de lo recibido en casa íbamos a las casas de nuestros tíos donde nos esperaban más maravillas...


Quizás por eso ahora no me interesan los reyes. Porque ya no tengo una noria enorme de las Barriguitas montada en mitad del comedor esperando a que juegue con ella. Porque no me esperan miles de colores para que deje volar mi imaginación. Porque Juanjo ya no se vuelve loco con todos los coches, trenes y muñecos que le esperaban.


Quizás por eso, de mayores, seguimos manteniendo durante mucho tiempo la tradición de tener escondidos los regalos e ir despertándonos de madrugada para ser los últimos en colocarlos bajo el árbol y que la sorpresa fuera total.


Quizás por eso y aunque no me considero nada católicaapostólicaromana creo que este día tiene un toque especial que no tiene el Papa Nöel... porque mis noches y días de reyes cuando era una cria fueron tan especiales...


Seguramente la cosa sería diferente si mis sobrinos vivieran aquí. Ahora ya son más mayorcitos, pero estós podrían ser los terceros reyes juntos y la motivación sería otra... quizás por eso me esfuerzo tanto en que para Paula sea un acontecimiento especial el venir a recoger los reyes a mi casa, porque sólo con su cara de emoción la cosa vale la pena...

(La foto es del carrusel de las Barriguitas... así que imaginaros cómo era la noria!! Aichhhh mi noria!!!)

7 comentaris:

USHER_1977 ha dit...

Que quieres que me salgan lagrimas de recuerdos?¿?¿ si la verdad que la noche de reyes es muy especial y la pena que los niños ya son mayores y no estan como estabamos nosotros de peque... y ahora esta noche les ponemos algo para no perder estos reyes que la verdad lo hacemos para nosotros ya que ellos ni viven eld ia de reyes ya que la cultura de aqui es mas de papa noel... pero bueno siempre estamos a tiempo para tener niños jejeje... besos tata y que mañana el regalo te guste... luego el dia 10 llegara el papa juanjo... besoss

Sonia ha dit...

jejjee de eso de las barriguitas me acuerdo yo, una vecina tenia la noria y todo
Petons

Amina ha dit...

Crec que tots hem gaudit de la màgia de la nit de reis!Què fantàstica era!Quins nervis a la nit i quina il·lusió al matí! Era un d'aquells dies que et despertaves ben aviat!

Su ha dit...

Uff, cuántos recuerdos acabas de hacer venir a mi cabecita!!! Aún recuerdo aquellos "a dormir pronto que si no no vienen los Reyes, y duerme fuerte que así llegan antes!", la emoción de buscar los juguetes que mis papis me habían escondido por toda la casa, todo un mérito si se tiene en cuenta que cada año los escondían en sitios distintos... y que el piso no mide más de 60 metros cuadrados jejeje.

La pena es no tener enanos alrededor para seguir jugando a los Reyes Magos, en fins!!

Un besito!!

p.d. así que no soy la única que no se entera de lo del mercado medieval... qué poquita publicidad que hace nuesto ayuntamiento de estas cosas leshes!! Una lástima!!

Llorá con respeto ha dit...

Antes que nada, feliz año!!
He vuelto (más o menos) de mis vacances, pufff, me falta tiempo pa ponerme al día!

Qué lindos recuerdos hiciste aparecer reina!! La ilusión de dejarle pastito y agua a los camellos, levantarse tempranito, ayy, qué lindo!!
(qué paciencia tus padres para dejar armados los juegos!)

Aunque también estoy de acuerdo, cuando no hay niños cerca, parece como que ya no importa tanto (independientemente de la religión), y yo tengo tan lejos a mi sobrinito, que me dá un poco de nostaliga.

Nada, eso, y felicidad per tutti!!

Besos querida!

montse ha dit...

Todavía recuerdo el año que me trajeron los patines, jajajaja, aquella mañana la vecina de abajo debió acordarse de los reyes, los pajes y todo el séquito, porque creo que no me los quité de los pies en todo el día.
Besos.

Sònia... no tan fiera... ha dit...

Tete, no era mi intención! .-) pero ya sabes que hemos tenido reyes tan especiales que es imposible no recordarlos!! Tu cara de bobalicón ante TODO lo que tenías delante, corriendo de un lado a otro... y mi cara de pava porque sabía que me grababan y no acababa de creerme que todo fuera para mi... :-) En fin, a ver si un día de estos tenemos peques alrededor para poder hacérselo especial a ellos también!!! Muakssss!! Hasta tomorrow morning!!!

Sonia, yo de la noria no me olvidaré nunca! Tenia un montón de barriguitas y la cuna, l abañera (salia agua y todo, una monada). Acih por dios!!! Yo quiero una barriguitas de las de entonces!!! Muaksss

Su, lo del mercado medieval tiene delito!!! Se podría haber montado tan bien!!! Con actuaciones de danza y todo!!! Asquito!!!! PEtonets!!!

Llorá, que bien verte de nuevo!!!! :-) Mis padres creo que veían recompensada la paciencia al ver nuestras caras de ilusión!! :-) yo estos años veía recompensado todo mi trabajo cuando Paula iba de pista en pista hasta encontrar sus regalos ilusionada porque los Reyes Magos cada año estaban más locos... :-) Besos!

Montse! jajajaj que cruel!!!! Pero piensa que habrían sido peores unos tacones!!!! Un besazo!