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29.8.07

La ciudad de las tórridas noches

Bueno, un artículo más de Kim Amor... se lo dedico a Raül, que dice que son los únicos posts míos que no se lee... aichhhhh, cria cuervos!!!

Todos los post de Kim me gustan pero este es especial, porque por una vez conozco detalles que él no sabe o no publica... y es que como hombre que es tiene más difícil según que cosas...

La ciudad de las tórridas noches

Los cairotas toman las calles en las tórridas noches de verano. Esta ciudad no cierra nunca. Las familias, sobre todo las mujeres y los niños, buscan un espacio en las pocas zonas verdes de la ciudad, las plazas, glorietas y los pequeños jardines de la cornisa que bordea el Nilo. Se acomodan sobre un pedazo de hierba y pasan las horas. Las señoras platican y los pequeños juegan. Los hombres, por su lado, se apalancan en los ahwas, cafetines, situados a pie de calle. Fuman el narguile, la tradicional pipa de agua, beben té o café turco y juegan al backgammon o a las damas.

Poco importa el tráfico denso y ruidoso, ni los gases que vomitan por el tubo de escape los miles de viejos turismos, autobuses y camionetas de transporte público. Parte del parque móvil de esta enorme urbe de 15 millones de habitantes es de los años 70. Para los egipcios con menos recursos económicos, más vale tragar humo negro que permanecer encerrados en sus apartamentos diminutos, poco aireados y muy calurosos.

Las noches estivales de El Cairo son un escenario ideal para los enamorados. Para muchos jóvenes egipcios, el amor anida en los puentes que cruzan el Nilo. A lo largo del de Qasr al-Nil, que une la plaza Tahrir con el moderno teatro de la Ópera, se suceden las parejas apostadas junto a la robusta barandilla de hierro que protege del vacío. Ella, con el velo, la blusa de manga larga y el largo faldón que cae hasta los tobillos. Él, bien peinado y con sus mejores ropas. Ni besos, ni caricias. Tan solo algún que otro roce, sonrisas, miradas y palabras de amor. Nada más.

Ahí arriba sopla una brisa suave y cálida. La mirada se pierde en la silueta siempre majestuosa del Nilo y en los edificios manchados de lucecitas que hay a ambas orillas. A lo lejos se ven varias falucas, las barcazas de vela que permiten navegar por las aguas a un módico precio. Lástima que aparezcan con demasiada frecuencia las barcas de motor, decoradas con bombillas de colores --estilo feria--, que irrumpen con música oriental a todo volumen.

A unos metros está el Nile City, un barco restaurante. Hay varios de este tipo anclados permanentemente a lo largo del río, aunque las ofertas gastronómicas de sus cartas son muy caras para la gran mayoría de los egipcios. Normalmente los barcos tienen dos pisos y albergan restaurantes de estilos gastronómicos diferentes: chino, italiano, libanés o tailandés. A través de las ventanas de los salones se ve el río. En la mayoría de ellos sirven alcohol. Si no, hay la opción de llevarse de casa la botella de vino y pagar por descorcharla. Uno de los barcos ofrece cenar mientras navega con lentitud de un lado para el otro.

Y como en El Cairo todo o casi todo es posible, también se puede alquilar una embarcación y montarse a título personal una de esas farras que duran hasta altas horas de la madrugada. Una práctica que está muy extendida entre los expatriados. Y frecuente además en esta época del año, cuando muchos abandonan Egipto, bien para regresar a sus países de origen o para trabajar en un tercero. Sin duda es una buena manera de despedirse de El Cairo y de los amigos.




La verdad es que si hay un sitio mágico por si sólo en el Cairo ese es el río Nilo, no necesitaría de nada para ser el centro de atención... pero como nos dijo Hossam Ramzy en un taller, los egipcios son dados a la "sobredecoración" y podemos ver de todo en él...

Innumerables puentes lo cruzan, pero es el que va del Hilton al recinto de la Ópera el que se convierte en centro de todas las miradas... sobretodo por la noche. Si durante el día cruzarlo es un acto de valentía y fé, por la noche es un verdadero regalo, aunque para las turistas pueda ser una auténtica tortura escuchar "wellcome to El Cairo" o "wellcome to my city" cincuenta veces por minuto.

Familias enteras, jóvenes y no tan jóvenes, parejas e incluso nosotras, se rinden noche sí noche también al simple hecho de apoyarse en una barandilla que no tiene más encanto que el de evitar caidas.. aunque se ha de reconocer que los cairotas más jóvenes se atreven a sentarse encima de ella. Es verdad que poca más acción se puede ver en esta parte, hacer manitas o darse un beso son acciones que parecen imposibles en este lugar... ves a las parejas y como decía Amina "son tan monas"..

Pero la cornisa o corniche tiene muchos metros, kilómetros.. tantos como el río. Y si bien es cierto que esa parte es de las más visitadas, también lo es que los cairotas se han buscado otros lugares en los que tener un poco más de intimidad. En la corniche del barrio de Zamalek se ven pocos turistas, pero también pocos cairotas y la iluminación a veces brilla por su ausencia... las dicotecas semi modernas dejan paso a un paseo que no parece tal, pero en el que se pueden ver a pescadores y a parejas... que ya no son tan inocentes. Aunque lo parecen.

La posición de ellas y ellos es la misma que en la zona del hilton, pero nunca se ven las dos manos de los dos... la gente, los hombres van paseando y todo es sutil. Es curioso como en todos los lugares, los paises, las épocas, actuamos de la misma manera... para una socióloga todo esto es impagable porque una cosa es lo que lees en los informes y la otra es encontrarte en mitad de lo que pasa. Y puedes observar como a pesar de la distancia en cuanto a tiempo y lugar, los comportamientos son los mismos. No somos diferentes para nada.

Pero claro, después ya no puedes volver a mirar las mismas situaciones con los mismos ojos (ho sento Amineta...)... y se te pincha un poco el globo. En fin, el año pasado disfruté bastante a lo largo del Nilo: viví el paso de los 31 a los 32 encima de un barco que medio lo recorría por la ciudad, monté varias veces en faluca, monté en las barquitas "de feria"... Sólo esto último es realmente asequible a los cairotas y lo disfrutan como locos... nosotras también!!

Aich... pues sí, sigo con la ñoña... al final pediré una beca para irme a estudiar allí!

10 comentaris:

Raül ha dit...

Por alusiones, que conste que esta vez lo he leido entero!!! plas plas plas, un gallifante que me atorgo.

Amina ha dit...

L'article del Kim AMor, com sempre, és genial. Realment, et transportes allà per uns minuts. Ara bé, m'han encantat les teves paraules del final, perquè suposo que part d'elles les vaig viure amb tu, d'això ja farà un any.
Ai, Sònia, si tu sabessis...

Sònia... no tan fiera... ha dit...

jajajaj que joia Amina, pensava que no m'ho dirias!!! jajajja aich!!! si que sé, sí!!!

Mmmmm tenim tantas cosas del Caire per explicar!!! Oi???? ;-)

Sònia... no tan fiera... ha dit...

Raül!!! Pero no me dices que te ha parecido!!! jajaja serás!!

GaBiota ha dit...

Buá me ha encantado! El Guadalquivir será igual de romántico? Me quedan escasos 20 días para irme a vivir a Sevilla... igual acabo publicando algo a lo Kim Amor en breve xDD

un beso

Namasté ha dit...

Me encanta Egipto, me encantó el Cairo, el Nilo... De lo más mágico que hice por mi rápida visita fue darme un chapuzón en ese río tan sagrado, allá por Nubia, al pie de las dunas de oro puro y aquellas gentes.

¡¡que recuerdos!!

Beso, fiera...
Por cierto, me acordé de ti porque en Madrid hay una obra basada entera en danzas flamenco-orientales. No pude verla, fue culpa mía... pero por mi cabeza apareciste, si.

Bss

Weiser ha dit...

Jejeje...una beca en El Cairo??uisssss que me da a mi que me vas a tener que aguantar una vez!!!!jajajajaja.
Envidia total la que me das!
Animo y pidetela!que la experiencia te lo valdra ya de por vida.
Petons!!!.

Sònia... no tan fiera... ha dit...

Gabiota, seguro que Sevilla te encantará... aunque echarás de menos Cádiz, claro que no está tan lejos!! Y oye, no estaría nada más que pusieras tus propias Crónicas desde Sevilla... Muaksss

Namasté, yo me quedé con las ganas de darme ese bañito... pero me traumatizó mi pasaje en barcucha a Philae y lo único que quería era pirarme de Aswan... Creo que sé a qué espectáculo te refieres... gracias por acordarte de mi, es una bonita forma de que me recuerden! :-) Yo sigo escuchando a Turboyacidan... Besos.

Weiser, ya ves tú qué problema!! Si en algún momento me voy de verdad las puertas de donde yo viva estarán abiertas a todos lo que me queráis visitar! Besos!

Anrhick ha dit...

Está lleno de contenido este blog!!

Interesante, eso sí.

Te invito a pasar por el mio. Cosas que pasan en Gavà desde un punto de vista personal.

http://hospitaldecampanya.blogspot.com

Saludos y sigue igual con este blog

Anrhick ha dit...

Gràcies a tu!

Et continuaré llegint ;-)