Con menos de cuatro horas de "descanso" relativo en el cuerpo, he acompañado a mis padres a la playa en un último intento de ganarle la batalla al veneno que el puto mosquito me ha inyectado. Tengo la creencia que cualquier dolor, en el mar, desaparece, así que a pesar del cansancio y de que el día está bastante nublado me he calzado las chanclas y subido al coche, de camino a una especie de Sangrilah para mi mente y cuerpo.La playa estaba prácticamente desierta: las nubes no atraen a casi nadie, a excepción de una pareja de abuelos equipados por completo para la playa (sombrilla incluida) que estaba desayunando en bañador, un pescador (que en otras circunstancias no podría estar pescando a esas horas) y un ciclista. Hemos dejado las cosas en la arena para ir a probar el agua, la cual estaba perfecta tanto de temperatura como de transparencia. Ellos se han ido a caminar, yo me he quedado en bikini para sumergirme en el agua y no salir hasta tener la pierna anestesiada.
Qué sensación más rara. Cuando el ciclista se ha cansado de nadar me he quedado como única ocupante del agua. Un agua bastante calmada, sólo rota de vez en cuando por alguna ola que arrastraba hacia la orilla. El día nublado lo oscurece todo y cuando mis manos o pies emergían de vez en cuando parecían hasta morenos... el lila de las uñas resplandecía y yo podía relajarme por primera vez en todo un día.
Estar sóla en el agua y que no haya casi nadie en la arena, te otorga privilegios inesperados.. como el poder tararear una canción inexistente y hacer brazos de serpiente dentro del agua, aprovechando la ingravidez.. por desgracia, la realidad se impone, y cuando llevaba unos tres cuartos de hora dentro del Mediterraneo, he empezado a marearme.. así que para no convertir el placer en una desgracia he tenido que salir del agua y dejar toda la sal en la playa.
Quien dice que en un día nublado no se puede ir a la playa? Creo que hasta me habría gustado la sensación de sentir la lluvia mientras me bañaba... claro que estoy llena de veneno de mosquito, así que vé a saber...
(La foto es, en realidad, de un atardecer... la he cogido de aquí)






